jueves 5 de noviembre de 2009

¿DÓNDE ESTÁ EL AMOR?

Humillaciones, mucho dolor,
lágrimas de sangre que corren,
niños maltratados, sin consideración,
violencia que nos llena de temor,
y entonces yo me pregunto,
¿para dónde se fue el amor?

Todo por interés, una vida material,
el racismo por lo cual otros seres
no pueden vivir en paz,
no hay tiempo para conversar,
el dinero, el rey de la humanidad,
la familia unida es soñar,
porque solo se les ve en la mesa
en algún día especial.

Asesinatos sin parar,
los abusos a los niños,
mujeres, ancianos,
es algo tan natural
como ver al cielo y las estrellas
brillar, pero con un llanto
que te ciega sin piedad,
entonces me vuelvo a preguntar,
¿se han olvidado de Dios?
¡por favor, díganme! ¿dónde esta el amor?

Mujeres asesinadas,
ultrajadas sin razón,
niños abusados,
cortándole las alas sin saber volar,
quitándole la inocencia, ¿por favor me pueden explicar?
¿cómo se llama esto, es locura o es maldad?

El mundo está bocabajo,
nadie dice ni hace nada,
muchos de hambre se mueren,
Jesús desde lo alto se espanta,
de sus santos ojos una triste lágrima se escapa,
de aquel soñado paraíso ya no queda nada,
es todo maldad y desgracia,
porque la violencia la vida nos daña,
es todo oscuridad,
¡siento dolor en el alma!

Es un frío de temor y rabia,
bello amanecer, desvelos de miedo,
pájaros que cantan en un árbol seco,
tierra seca y manchada, de un lodo sangriento,
¿dónde está el amor?
porque nos paralizamos ante tanto horror?

Palpitan los corazones,
se esconden los sentimientos,
el tiempo sigue su rumbo,
porque si miras hacia atrás
el universo está muy oscuro,
¡díganme se lo suplico!
¿dónde esta el amor?
un sentimiento tan puro.


Autora: Carmen L. Rosa.

lunes 26 de octubre de 2009

LA VERDAD.

Cuéntaselo, dile la verdad,
no sigas ocultando
la arena de la mar,
algo que a los dos nos hace mal.

Dile que el amor se acabó
que otra estrella vino a darle luz
a tu aburrido corazón,
que el encanto como magia desapareció
que ya solo sientes frío
que en tu cuerpo no hay calor.

No seas cobarde,
¿o es que acaso la lastima te obliga
a mentirle y quedarte?
se lo grande que fue ese amor,
lo mucho que para ti significó,
pero todo en la vida se acaba,
se va la noche, le sigue la madrugada,
viene la mañana, el sol se esconde,
porque la luna es la reina de la noche,
y ahora soy yo, la diosa de tus amores.

Escúchame, de tus promesas me voy a cansar,
no te voy a compartir ni un dia más,
o le dices que la dejaste de amar,
o yo me voy donde no me puedas encontrar,
por un camino sin salida,
sin mirar atrás, con el tiempo
te lograre olvidar,
pero tus besos conmigo se van,
mi llanto tú lo veras una vez mas,
con tu corazón sabrás lo que harás,
quizás la vuelvas a amar,
y solo de mí quedara el recuerdo,
y mil cosas más.

Fin,

Autora: Carmen L. Rosa.

viernes 16 de octubre de 2009

PALOMA MENSAJERA.

Paloma mensajera que vuelas sin parar
buscalo por donde tú vas,
y si no lo encuentras,
mira hasta el fondo de la mar.

Paloma mensajera llevame contigo
quiero volar muy lejos,
sin destino, sin ver el camino,
porque los recuerdos me dañan
con dolor el organismo.

Paloma mensajera y blanca
así de blanca era mi alma
en mi corazón no había mancha,
él me lleno de dolor,
y ahora en mi pecho se dibuja
una mancha negra como el carbón.

Paloma mensajera que bueno sería volar
regresar con el tiempo
y en el pico cargar
de mi gran amor….sus mil besos.

Paloma mensajera no dejes de volar
no te canses de buscarlo
y si al pasar por el cielo
una nube te mojara,
regrésate paloma mensajera,
pueden ser mis lágrimas,
ya el tiempo está perdido,
no se puede querer recuperar
A quien nunca te ha querido.

Autora: Carmen L. Rosa.

jueves 15 de octubre de 2009

PRIMAVERA.

Ya llegó el invierno
las hojas de los árboles no se ven,
el árbol está seco, y yo también.

Pero mi corazón grita por la primavera,
porque como el árbol
sus hojas volverán a renacer,
las ramas reverdecerán,
y mi amor también volverá a ser igual.

No es que yo te dejé de amar
ni que para mi seas solamente
un amor de estación,
pero a veces por falta de compresión
el amar se duerme,
se calma la alegría,
la vida a veces es mucho trabajo,
pero el trabajo tarde o temprano
también da felicidad, y tu vida
se torna mas tranquila.

Quiero amarte siempre, y para toda la vida,
entiendeme, eres mi verano, mi otoño,
son cosas que nos han apartado,
pero el amor esta aquí en mi pecho
respirando tan fuerte como el viento
en una tormenta, como la lluvia
golpeando la ventana por donde me miras,
Por donde con ansiedad me gritas,
esperame mujer, te lo suplico,
vamos a ser otoño, espera, espera,
veras que muy pronto llegaré,
como la hermosa primavera.

Fin.

Autora: Carmen L. Rosa.

domingo 11 de octubre de 2009

EL CORAZÓN DICE NO.

Estoy sintiendo una voz que me dice “no”
esa voz sale del corazón,
pero mi alma se agita y se muere de dolor,
porque aunque esa voz interna
se adueña de mi pecho,
mi pensamiento dice que si,
y el fuego que mi cuerpo siente
no puede mentir.

Eres mi calida primavera
eres la lluvia que en el verano me refresca,
no te niego que a veces siento frío,
pero no es el invierno, es el temor
de no saber si sigo a la voz de mi corazón,
o lo ignoro para decirte, “aunque me muera
en la lucha, eres como una diosa que me da dicha”

Callarlo no puedo, sus latidos me dan miedo,
no puedo obligarlo a que te ame,
pero esta dentro de mi pecho,
luchare como guerrero,
saldré herido de la guerra
pero tengo que amarte
aunque mi corazón se oponga,
porque soy dueño de mi vida,
Y eres mi luz, mi sol y mi estrella.

Ilusiones que en la mente se quedan
convirtiéndose en alegrías y penas,
para después llegar al corazón
y él decide si o no,
yo tengo un necio corazón,
porque impide nuestro amor,
él me dirá no la adores,
y yo le diré, “no, la amo, y
si no la quieres en mi existencia,
deja de latir, ¡por favor, quitame la vida,
así no quiero vivir!”




Autora: Carmen L. Rosa.

viernes 9 de octubre de 2009

EL ANILLO.

Por favor no me desprecies,
Te lo puedo jurar, no quiero hacerte daño,
Te amo, aunque no te lo diga,
No, no es cierto, no eres una aventura.

Confía en mí, tu llanto me duele,
Por favor, entiendeme,
Mi destino esta escrito,
Quiero borrarlo de mi vida, de mi mente,
Pero no es fácil, es como una llaga que aun duele.

Hablemos como adultos,
No me odies, mi corazón es tuyo,
Aunque este latiendo por otro rumbo,
Puedo quedarme contigo,
Pero le haría daño a un alma
Que no merece mas castigo.

¡Basta ya, no quiero que sufras ni un minuto más!
Se puede amar a dos seres,
Pero el amor no es igual,
Porque uno es más fuerte,
Otro es una debilidad,
Yo a ti te adoro hasta la eternidad,
Pero a la otra no la puedo abandonar,
Porque por un simple papel
Y este anillo que de ti escondí,
Me tengo que ir para siempre,
Para afrontar un pasado
Que nunca me hará feliz,
Solo un cambio en mi vida,
Podrá hacer que vuelva a ti.




AUTORA: Carmen L. Rosa.

martes 29 de septiembre de 2009

ELLA.

Las estrellas le envidiaban su luz
tan clara como el furor de la luna,
El cielo le sonreía porque causaba
amarla y llenarla de ternura,
así era ella, una excelente criatura.

Lloraba y las nubes se obscurecían
porque les provocaba saber
porque sufría, para derramar también
su llanto y hacerle compañía.

Una mujer tan hermosa como
el lucero de la mañana,
un corazón que guardaba dolor
pero muy limpia y feliz su alma,
ella lo dio todo a cambio de nada.

El destino le jugó una mala pasada
una mujer tan pura como el agua,
tan clara como las olas que corren
por la mar, que dan alivio
pero a veces nos traicionan
y con rabia nos pueden arrastrar,
quitándole la vida
al que más amor le da.

Así era ella, no sabía distinguir,
lo bueno siempre era bueno,
lo malo no debía existir,
Era ingenua, pensaba solo en ser feliz,
buscaba felicidad, nadie podía
hacerle mal, porque el mundo
estaba lleno de sentimientos, de nobleza,
pero el mundo la traicionaba
sin clemencia, sin piedad.

Pájaros que cantan, que vuelan
buscando un árbol para poderse
cobijar, tierra seca esperando
el agua de cristal, para sentir
la humedad, y ella estuvo esperando
por aquel que le diera la dicha,
que la amara de verdad,
besos fingidos, caricias sin calor,
ni amor ni odio, ni ilusión
solo palabras, sucias palabras,
llenas de dolor, que acabaron
con la dicha de aquel inocente amor,
rompiendo toda alegría, solo desilusión,
y así termino esa alma que busco
con mucho orgullo el alimento del amor,
pero se acabo su vida, nada consiguió,
solo que vilmente le destrozaran
con maldad el corazón.


Autora: Carmen L. Rosa.


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